martes, 21 de febrero de 2012

Veneno

Quise yo un día
embriagada de alegría
con una sonrisa
regalarte el alma mía.

Pero como fatal veneno
el enojo hizo vibrar mis venas
al saber yo, de tu mentira.

Y mucho honor para tí sería
sentenciarte como el único
culpable de mi dolor y
entregarme a la desdicha.

Esto te lo concederìa
si no fuera yo... la dueña de mi vida.

                                                      Sonya

lunes, 6 de febrero de 2012

Compañero

Pasan los minutos, la hora se acerca... nada, mil rostros aparecen más no el tuyo, nadie parece notar la diferencia hasta que alguien anuncia su llegada y ocupa tu lugar. Tremendo murmullo simula ser la bienvenida, pero no! es el desconcierto, la sorpresa, quizá la indignación que ahora se ha extendido  a los pasillos, escucho gritos!! voces jóvenes revolucionarias que demandan tu presencia, pero que no encuentran eco.  Les vemos pasar, sus cuerpos parecen arrastrar la pesada cruz del Cristo, en sus ojos solo hay decepción.  Inmóviles, simples expectadores somos, nadie intenta calmar su pena, porque es nuestra también.  Sí, tus ojos, tu silencio,  reflejaron en las últimas horas la lucha de tu alma y es por eso que justo ahora comprendo la lejania de tus palabras, es justo ahora que sé, que no volverás.

                                                                                                          Sonya